Flexible Máquina

Quiero empezar este post por reflexionar sobre la máquina cultural, es decir, hablar sobre mi interpretación de la máquina y más tarde escribiré mi propuesta y diseño.En el 18 de septiembre de 2012 a las 2.00 de la tarde nos subimos al borde de la máquina juaniana, fuimos poco a poco adentrándonos en los países latinoamericanos, desde México hasta el estrecho de Magallanes. Lo diferente de esta máquina es que no conoce las fronteras entre los países americanos – como si fueran ficticias fronteras- ni siquiera conoce el tiempo que separa el pasado del presente, es decir, fuimos capaces de viajar por el tiempo, desde los tiempos de la conquista hasta nuestros días así fuimos llevados por un viaje cultural atravesando las historias y conociendo la complejidad multicultural del territorio latinoamericano. Este agradable viaje pilotado por Juan me trae a la mente la maravillosa máquina voladora que fue diseñada en 1932  por el vanguardista ruso Vladímir Yevgráfovich Tatlin (1885 – 1953).

Así es nuestro viaje, una maquina volador que atraviesa el espacio-tiempo, sin embargo tuve tantas emociones respecto a las paradas que hacíamos en los piñones, es decir, las múltiples lecturas – así lo requiere un seductor vuelo como el de este curso- que teníamos que leer me parecían  traicioneras. Soy consciente de que para muchos la palabra “traicionera” connota fundamentalmente rasgos negativos: falso, artificial…etc. Mi planteamiento del vocablo en este caso de las paradas resulta que implica un juicio negativo contra las lecturas. Más bien al contrario: la complejidad de las lecturas es tal que en mi opinión son traicioneras porque no esperaba que cada una de ellas me atrapase en su parada. Porque cada una de las lecturas es un mundo que provoca en el lector una sensación de búsqueda mayor para el entendimiento y el aprecio de la heterogeneidad cultural del mundo latinoamericano. 

En este viaje cada parada/piñón contiene varias lecturas y en cada despedida nos llevábamos los recuerdos en nuestras memorias de lo que aprendimos, de lo que fuimos capaces de interpretar y lo más interesante es que uno descubre que las diferentes lecturas tienen mucho en común. Estas emociones que las lecturas despiertan en los lectores me atraen a la mente las tres máquinas diseñadas en 1985 por Daniel Libeskind inspiradas por los actos de leer, escribir y la memoria “Libeskind’s machines are striking and sumptuous. They are inspired by reading and writing and implicitly interpreting texts, as well as memory (treated as text)”. La característica flexibilidad de nuestra máquina cultural permite que realicemos la siguiente analogía entre máquina juaniana y las máquinas de Daniel Libeskind:

La máquina de leer

Los piñones constituyen las lecturas/paradas (máquina juaniana). Aquí hay un ejemplo de uno de los piñones

La máquina de leer (Daniel Libeskind) Aquí dejo varias imágenes

La máquina de escribir

Tanto como nuestros Blogs como Dr. Glearning constituyen las escrituras (máquina juaniana). Aquí dejo varios enlaces a diferentes blogs

La máquina / Por la Máquina / La Cubierta

La máquina de escribir (Daniel Libeskind) Aquí dejo varias imágenes

La máquina de la memoria

Nuestra propuesta final de investigación constituye nuestra interpretación mediante un texto como se tratase de la memoria final que siempre está en desarrollo continuo (máquina juaniana).

La máquina de memoria (Daniel Libeskind) Aquí dejo varias imágenes

Tanto la literatura como la arquitectura son capaces de convertirnos en pasajeros de una máquina voladora y de llevarnos hacia múltiples paradas/piñones donde nos introducen en el ámbito trans-histótico y trans-geográfico de la cultura hispanoamericana. Los artes como la literatura y la arquitectura son testigos de la inteligencia humana y dibujan historias que nos ayudan a entender las diferentes culturas, la forma en cómo se expresan las comunidades y también nos explican cómo una cierta nación se representa frente a las demás naciones. Por lo tanto, los dos son importantes categorías del análisis socio cultural y nos ayudan a entender el momento en el que estamos, cómo hemos llegado hasta aquí y lo más importante adónde nos dirigimos nosotros seres humanos.

Una vez que dejo esta importante analogía podría comentar que la posibilidad de crear una máquina de la arquitectura y así subirnos de nuevo al borde del vuelo pero esta vez desde una perspectiva arquitectónica de la historia. Soy consciente de que esta comentario requiere más conocimiento y dedicación para crear una máquina paralela a la maquina juaniana y sabiéndolo sólo quiero mencionar – así me quedo con la conciencia tranquila y dirigir una mirada hacia la situación de algunas comunidades indígenas que viven en situaciones extremas-  que se podría ampliar un parada concreta que me llamó mucho la atención en este viaje cultural. Se trata del Piñón “Tierra en plena madurez (Abya- Yala)” a esta parada llegamos el día 02 de Octubre de 2012 donde el maquinista Juan nos introdujo a “La visión de los vencidos” de Miguel León Portilla (link mi blog). Mi planteamiento consiste en añadir unas lecturas sobre la situación de las pobres comunidades indígenas y su presencia en la sociedad de México. Algunas comunidades no tienen oportunidad de desarrollo, ni siquiera mínimos servicios sanitarios ni educativos y tampoco tienen espacios públicos donde puedan desarrollar sus actividades cotidianas, no tienen colegios para educar a sus hijos y la mayoría de los niños se ven obligados a caminan largas distancias para llegar a sus colegios como es el caso de la comunidad Miravalle en Iztapalapa en México ciudad. 

Esta falta de planificación en el desarrollo de las comunidades indígenas transforma el territorio y crea pueblos pobres incapaces de resistir la construcción de los estados después de que eran dueños de las tierras. Los habitantes originales ahora se ven expropiados de sus derechos y para este piñón creo que un deber nos llama para al menos añadir unas lecturas que refuerzan la encrucijada y contrastan el pasado con el presente y la diferentes visones sobre las historias indígenas desde el punto de vista arquitectónico del desarrollo de los indígenas; dejo algunas recomendaciones:

McNeish, John- Andrew. Pueblos indígenas y pobreza: enfoques multidisciplinarios. Buenos Aires: Clacso,  (2006)

Sergre, Roberto. América Latina en su arquitectura. París: Unesco, (1975)

Ahora volvemos hacia la literatura. Aquí mi intención en la propuesta de la nueva máquina es la siguiente: Propongo mantener el original diseño de los piñones y añadir un Piñón más. Llama la atención – quizás por cuestiones de tiempo- que el período de formación de literaturas nacionales (1820-1850) no está del todo presentado e incluso algunos momentos previos a las luchas independentistas, cargadas de un sentimiento de autonomía y emancipación, podrían estar incluidos en la representación y funcionamiento de esta máquina cultural. Tal es el caso de la “Carta dirigida a los españoles americanos”, escrita en 1792 por el peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán quién hizo un llamado desde  el exilio para despertar las conciencias americanas. Otro caso particular es la “Apología” (1818) de Fray Servando Teresa de Mier en la que el franciscano propone y defiende una liberación teológica al afirmar que el cristianismo había llegado a América mucho antes de la conquista.[1]En esta misma línea cabria la aportación de quienes ven la máquina desde el exterior de exploradores y científicos ilustrados que no pertenecen a la máquina pero que se interesan en ella, en describir no las partes visibles sino su funcionamiento y la cara oculta; es decir, sus engranajes, ya que no intentan insertarse en ella.

Alexander Von Humboldt (Berlín, 1769 – 1859) considerado el padre de la geografía moderna universal fue un naturalista y explorador alemán formado en la Universida de Göttingen, escuela de minas de Freiberg e influido por los ideales de la revolución francesa. En 1799 recibe permiso para embarcarse a través del territorio español de América. Antes de salir de Europa, el futuro explorador alemán en el Nuevo Continente tuvo la  suerte de conocer en el Palacio de Aranjuez a Carlos IV, Rey de España, por  conducto de su ministro de asuntos exteriores, don Francisco Mariano Luis de Urquijo. Así Humboldt logró tener su pasaporte especial, que le permitía explorar libremente las grandes colonias que tenía la Corona española en el Nuevo Continente. Los viajes de Humboldt se dividen en cinco etapas, que van de 1790 a 1804: Sur, Centro y Norte de América. Véase el itinerario en el mapa.

En su ensayo titulado “Sentido de la emancipación” (1808) él propone la máquina llegará a “un equilibrio estable, gobernándose a sí mismos”. Esto depende, no del grado de cultura, sino de “la fuerza del carácter nacional” y de las “relaciones políticas de un estado con los estados limítrofes”  (163 – 165) es decir a través de su disposición en red. Para terminar se preponen estas lecturas como nuevo piñón/ parada/ lectura en nuestro viaje de la máquina y que cubrirían este momento de formación de los países americanos clave en el reacomodo de la máquina cultural. La parada se titularía “Liberación política/teológica (siglo XIX)”. Por lo tanto, se trata de un viaje desde afuera hacia dentro, es decir una máquina voladora que recoge puntos de vistas desde el exterior de de la máquina juaniana

Lecturas para este piñón:

Viscardo y Guzmán, Juan Pablo. Carta dirigida a los españoles americanos. Ed. David Brading. México: FCE, 2004.

Humboldt, Alexander von. Breviario del Nuevo Mundo. Ed. Oscar Rodríguez Ortiz. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1993.

Humboldt, Alexander von. Ensayo político sobre el reino de la Nueva España. Robredo. Méxivo, D.F., 1941.

Servando Teresa de Mier, Jóse. Apología. 1818

Asturias, Miguel Ángel. Hombres de maíz. Alianza Ed. Madrid, 1972

Mi diseño de la nueva máquina lo percibo como una línea de infinitos trazos y constantemente en movimiento. Esta línea es la trazada por los viajeros que atraviesas el territorio latinoamericano. 

Se puedo hacer un numero infinito de vuelos y cada uno tendría interpretaciones múltiples

 

 


[1] La propuesta consistía en que la Virgen de Guadalupe no tendría el origen que le atribuye la tradición aceptada de las apariciones; sino que se remontaría a una antigüedad mucho mayor, procediendo de una supuesta llegada a México en el siglo XII, del apóstol Santo Tomás, quien sería el rey-sacerdote conocido como Quetzalcóatl por la mitología Teotihuacano-azteca; en tanto que la tilma (capa) del indio Juan Diego, donde se halla estampada la imagen santa, no sería una simple tilma indígena, sino la propia capa que usó el apóstol.

 

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2 Responses to Flexible Máquina

  1. Me entusiasma la idea de la “exploración” como camino a la construcción de nuevas perspectivas geográficas, sociales y culturales. La idea del mapa que se va desplegando y modificando con cada viaje y revela una imagen que se proyecta en la memoria. Como un flujo vivo de revelaciones e intercambios, que continúan modificando los mapas y el pensamiento.

    En tu máquina voladora haríamos un último viaje para detenernos en esta parada que has llamado “Liberación política/teológica (siglo XIX)”, y lo haríamos desde una mirada centrípeta, revisando los textos de los exploradores. Podría estar interesante hacer un contraste con los textos de los primeros exploradores como los diarios de Colón de Bartolomé de las Casas, Magallanes o Jaques Cartier, que al fin al cabo también exportaron las primeras imágenes y concepciones de la nueva tierra descubierta.

    • Profile photo of Jamil Afana Jamil Afana says:

      Me parece buena idea estudiar los diarios de Colón de Bartolomé de las Casas, Magallanes o Jaques Cartier al final son viajes donde podemos leer otras historias desde otra perspectiva y así crear nuestras conclusiones. Gracias por el comentario

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